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Santo Domingo: El envejecimiento activo se promueve en comunas tsáchilas

 

Rosa Sauco Aguavil (77 años), de la comuna El Cóngoma, no tuvo la oportunidad de aprender a leer y escribir en su juventud, pero ahora ha empezado a pintar figuras con ayuda de Javier Jende, promotor bilingüe de la nacionalidad tsáchila.

Él imparte servicio de promoción y cuidado de la salud, ejercicios para la memoria, motricidad y dinámicas para la distracción en idioma tsáfiqui y español, entre otras materias.

También Abdón Calazacón y Feliza Aguavil, de Peripa, realizan actividades de pintura y manualidades para fortalecer su motricidad fina.

Así 120 adultos mayores de las siete comunidades tsáchilas reciben atención domiciliaria, lo cual es posible a través del convenio suscrito entre la Empresa Pública Santo Domingo Construye, del Gobierno Provincial, y el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

El programa está enfocado en las personas adultas mayores en condición de pobreza y extrema pobreza que dependen de otros para movilizarse y para efectuar sus actividades básicas e instrumentales de la vida diaria.

Instrucción

Junto a Jende llegamos hasta la comuna El Cóngoma. Ahí estaba Rosita, como él le dice de cariño. Estaba sentada en una silla frente a una mesa en la cual había hojas de papel y lápices de colores. Su rostro se veía radiante, estaba feliz al ver llegar a quien cada mes le enseña cosas nuevas, las que aprende y puede poner en práctica.

Con paciencia, Javier le guía la mano a Rosita, quien poco entiende el español, por lo que sus conversaciones son en su idioma, el tsáfiqui. Este joven promotor dice estar preparado para realizar este trabajo, atendiendo tres comunas: Cóngoma, Naranjos y Colorados del Búa.

“Trabajamos con figuras tsáchilas, coloreando. Rosita no sabe leer ni escribir, pero ahora distingue los colores. Trabaja pintando frutas y conociendo qué propiedades tienen, porque también apoyamos el tema nutricional”, comentó Javier.

Rosita vive con su hijo, su nuera y sus siete nietos. Mayerly Aguavil, de 18 años, es una de sus nietas, quien se siente orgullosa de su abuelita. Comenta que este proyecto es bueno porque les enseñan conocimientos básicos de algunos aspectos que ella no sabía.

“Antes no había escuelas, los tsáchilas eran nómadas y no conocían lo que era la educación”. Ella estudia en la unidad educativa Puerto Limón, está en tercer año de bachillerato. Indica que sí conoce las costumbres de su comunidad, pese a que el idioma ya no se practica y se va perdiendo. “Creo que es interesante saber el español y el tsáfiqui”, menciona.

El proyecto

Alexandra Veliz, subgerente de Servicios Sociales de la Empresa Pública Santo Domingo Construye, explica que iniciaron una intervención en las comunidades tsáchilas con temas puntuales. Pero luego se dieron cuenta que había muchos adultos mayores con una gran capacidad ancestral y con una cultura exquisita.

“De ahí surge la necesidad de potenciarles. Implementamos un proyecto de atención domiciliaria al adulto mayor”, sostuvo.

Agrega que era necesario que el personal encargado del trabajo con ellos tenga conocimientos culturales y hable tsáfiqui, porque no todos entienden el español. Por esto hacen este trabajo dos miembros de la nacionalidad, jóvenes que se los ha capacitado para que lleven a cabo esta labor. (LMM)

Objetivo

° Mediante este proyecto, indican los organizadores, se promueve el derecho del adulto mayor, respetando su esencia cultural, sus costumbres ancestrales y, sobre todo, valorando y potenciando el entorno familiar y comunitario. Dan algunas actividades complementarias como, por ejemplo, talleres a familias.

fuente:https://lahora.com.ec

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