UN TECNICO POR DESCUBRIR PDF Imprimir E-mail
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Martes, 04 de Octubre de 2011 18:34

“El otro día fui al médico con mi hijo, mientras le hacían los exámenes durante una hora aproximadamente, pude conversar amenamente con un señor de nacionalidad colombiana. Hablamos de todo: los hijos, la salud, el lugar donde vivimos (Cumbayá), la seguridad, el país, la economía, etc., tal vez nos faltó hablar de fútbol, después, todos los temas fueron abordados”. La declaración de Willy no tenía ninguna trascendencia de no ser porque su interlocutor era realmente un personaje, que si lo distinguía desde el principio seguro sólo hablaba de fútbol.

“…Sr. Reynaldo Rueda sus resultados por favor”, el amable amigo cerca de Willy se paró, con la boca abierta solo atinó a decirle “una fotito profesor”. No lo podía creer, casi dos horas junto al director técnico de la selección nacional y conversando de todo menos de fútbol, le hubiera preguntado qué opina de tal o cual jugador, cómo alinearía frente a Venezuela, qué pasó en la Copa América, en fin tantos temas se recriminaba Willy.

La conclusión la saca el propio Reynaldo Rueda, “en Quito no me ubican, es fácil, no he ganado nada con Ecuador”, sentencia real del momento del director técnico de nuestra selección. A pesar de estar más de un año con nosotros el estratega colombiano no despierta ningún interés mediático, incluso su forma de ser (flemático) no ayuda para que la gente lo conozca.

Cuando la “querida tricolor” participó en la Copa América en Argentina, con tan malos resultados el país futbolero pedía la cabeza del técnico, como no podía ser de otra manera de acuerdo a nuestras costumbres y cultura, teníamos que encontrar un “chivo expiatorio” para calmar nuestra sed de venganza, alguien tenía que pagar por tremenda afrenta. El escogido por la mayoría del pueblo, de los periodistas y de los dirigentes era Reynaldo Rueda. Incluso él mismo se había elegido como el único y auténtico culpable.

Los contratos se firman para respetarlos y honrarlos, no para romperlos a la primera adversidad o derrota, más aún si son contratos de vida. La Federación Ecuatoriana de Fútbol decidió continuar con el proceso Rueda frente a la Selección Nacional, muchos reprobaron la misma, otros consideramos oportuno continuar con el proyecto, algunos comentarios coinciden en señalar lo alto que era pagar la indemnización, lo único cierto es que hoy debutamos en las eliminatorias mundialistas frente a Venezuela con Reynaldo Rueda como técnico, con toda la ilusión de clasificarnos a nuestro tercer mundial.

Rueda es un técnico preparado, pero su mayor patrimonio es ser leal con sus convicciones. Para aquello ha hecho todo lo posible por acercarse al pueblo, a la gente y por ende acercó a la selección a sus raíces. Entendió que todos en el país esperamos una victoria, una clasificación, que nuestra mejor noticia nacional e internacional es ver el éxito deportivo reflejado en las tapas de los diarios, en los noticiarios de radio y televisión y en los portales electrónicos. Asimiló que él no era el problema, sino nuestra frustración y decepción permanente, que somos iguales a sus compatriotas por somos de la misma tierra, que tenemos los mismos problemas y también las mismas aspiraciones.

Corrigió, sí, con valentía, diciendo me equivoque, con buena intención pero me equivoque, aquí estoy con ustedes para mejorar y lograr el objetivo, entonces buscó en amigos, en los pocos que tiene acá, para enrumbar el barco y llegar si todavía es posible a puerto seguro. Los tiempos de la selección en las eliminatorias todavía son largos, sin embargo los de Rueda son cortos.

El tiempo lo dirá, pero les quiero contar algo, no sé si seré infidente, lo hago solo con el propósito de entender las buenas intenciones de nuestro técnico: “Don Fernando, mi papá tiene cáncer a la próstata, mi mamá cáncer de mama, cuando estaba en Honduras mucho más lejos y caro de Colombia los visitaba constantemente, cuando me decidí por Ecuador pensé en ellos, iba a estar más cerca, sin embargo los he visto poco, no sé si los volveré a ver vivos. El compromiso con ustedes me ha absorbido, no me quiero ir de Ecuador sin haber logrado la clasificación al mundial”. ¡Qué Dios lo acompañe profesor!