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En Manabí se han presentado 4.867 denuncias por violencia de género

La violación es el tercer tipo de abusos que más sufren las mujeres desde corta edad. Según cifras de la Fiscalía de Manabí, en este año han receptado 333 denuncias de este tipo.

A los diez años de edad a “Anita” le arruinaron su infancia. La niña fue violada por un hombre que llegó a brindar “ayuda”.

Todo ocurrió días después del terremoto del 2016, cuando un grupo de militares llegó hasta su comunidad a entregar víveres y otras donaciones. “Anita” fue engañada con unas zapatillas y fue llevada hasta la iglesia del sector para que se las probara, pero allí fue abusada sexualmente por uno de los uniformados.

Su madre, quien prefiere que la llamen “Patricia”, es quien narró el hecho que la llena de indignación, mientras que la abuela de “Anita” no soporta recordar lo ocurrido y tuvo que abandonar la sala para desahogarse y llorar.
“Patricia” recuerda que su hija logró escaparse y salió corriendo de la iglesia. Cuando ella la vio, estaba con su ropa sucia y llorando. Luego contó lo que había sucedido.
Lo ocurrido fue denunciado y, tras un largo proceso, el hombre fue sentenciado a 29 años de cárcel por el delito de violación, señala Pilar Andrade, abogada de la Fundación Nuevos Horizontes de Portoviejo, quienes patrocinaron el caso para que no quedara impune.
Andrade indica que no todos los casos terminan con una sentencia, pues en muchos de ellos las víctimas se retractan y niegan lo ocurrido. “A veces es porque los abogados tienden a negociar. En otros casos es porque la víctima se siente amenazada”, menciona.
Delitos. La violación es el tercer tipo de abusos que más sufren las mujeres desde corta edad. Según cifras de la Fiscalía de Manabí, en este año han receptado 333 denuncias de este tipo.
En Ecuador, seis de cada diez mujeres han sido víctimas de algún tipo de violencia.
Miriam Loor, directora ejecutiva de la misma fundación, señala que el centro se especializa en brindar atención a víctimas de violencia, y que cada día luchan para erradicar este mal.
De hecho, Loor confiesa haber sido una víctima más de violencia desde su infancia, pues los insultos y los golpes se convirtieron en el “pan de cada día” en su hogar.
Su madre era quien recibía los golpes por parte de su padrastro, quien en una ocasión le partió la cabeza, pero jamás lo denunció porque en aquel tiempo todo estaba “naturalizado”, menciona.
“Cada vez que mi mamá era maltratada se desquitaba conmigo”, comenta.
Cansada de aquello, ella decidió comprometerse sin estar enamorada cuando tenía 17 años. Su novio era 15 años mayor y pensó que con él la violencia iba a terminar, pero sucedió todo lo contrario.
Los golpes no faltaron y con el tiempo Miriam decidió separarse, indica.
Aquellas vivencias se comparten en las charlas que brinda la fundación, señala Loor, quien afirma que cada vez las mujeres deciden romper el silencio y se atreven a denunciar.
En la Fiscalía de Manabí el mayor número de denuncias ha sido por violencia psicológica con 3.866, seguida del abuso sexual con 392 denuncias en este año.
Más denuncias. En el 2016 la Fiscalía receptó 5.744 denuncias por violencia psicológica, física, sexual, abuso y acoso sexual, y violación. En el 2017 aumentaron a 6.550.
En lo que va del año, en Manabí se han registrado 4.867 denuncias por los mismos delitos.
Portoviejo con 1.260 casos, Manta con 1.094 y Chone con 423, son los cantones con más denuncias en Manabí (ver infografía).
La Fundación Nuevos Horizontes maneja sus propias estadísticas de violencia y son superiores.
Loor revela que en lo que va del año, en Portoviejo, Chone y Santo Domingo, donde funciona la fundación, han atendido a 13.884 personas, a las que denominan “sobrevivientes de violencia”. Los pacientes son mujeres y sus hijos.
Hasta mediados de noviembre el Ministerio del Interior también reportó siete casos de femicidios en Manabí. En otras palabras, las mujeres fueron asesinadas por su pareja o su exesposo.
El último caso de femicidio ocurrió el viernes en Montecristi, con el que sumarían ocho las víctimas.
“Zamary” (nombre protegido) no quiere ser una víctima más, por ello ha decidido separarse de su esposo, pues dice que desde que ingresó a estudiar a la universidad empezaron los problemas.
“Me comprometí a los 17 años. Actualmente tengo cuatro hijos”, comenta la mujer, quien menciona que viene padeciendo maltrato psicológico y machismo desde hace algún tiempo.
Lo que le preocupa a “Zamary” es que los ataques de ira de su esposo llegan al punto de coger lo que encuentra y lo tira al piso. Esto lo hace más que todo cuando bebe alcohol, indica.
Pese a que no ha sido maltratada físicamente, ella teme que en cualquier momento pueda ocurrir, pues su esposo no acepta el pedido de divorcio.
Zoila Menéndez, trabajadora social y miembro del colectivo “Tejedoras Manabitas”, señala que cuando el hombre empieza a lanzar las cosas al piso, está a un paso de hacerlo con la mujer, es decir, del maltrato físico.
“Es el inicio de un posible femicidio”, advierte.
Conmemoración. A nivel mundial, hoy se conmemora el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Menéndez señala que la violencia siempre ha existido, más que todo porque el hombre tiene esa cultura “patriarcal y machista”.
“No le permiten a la mujer ir más allá del espacio físico de su hogar y de su familia, por el temor que tienen dentro de sí (infidelidad)”, indica.
La violencia psicológica es sancionada por el Código Orgánico Integral Penal (COIP) con penas privativas de libertad que van desde los 30 días hasta los tres años, de acuerdo a la gravedad.
En los casos de violación, abuso o acoso sexual, la pena puede ser de uno a 22 años, según el COIP.
Menéndez menciona que la lucha de las mujeres ha ganado terreno y se ha avanzado en las leyes, pero aquello muchas veces se queda en “letra muerta”, hasta cuando todas las instituciones la apliquen.
De hecho, para ella, las juntas cantonales deben ser fortalecidas con más personal y equipos técnicos para que las mujeres reciban ayuda y los casos de violencia no queden impunes.
Ley. Carlos Zambrano, juez de la Sala de Familia de la Corte Provincial de Justicia de Manabí, explica que en este tema existen las contravenciones y el delito.
En las contravenciones leves la sentencia es de 30 días de prisión. “Pero cuando son delitos, en este caso femicidios o delitos afines a eso, la pena puede llegar hasta 35 años”, detalla.
En Manabí ya ha existido este tipo de sanción, agrega.
Desde el 10 de agosto del 2014 hasta el 31 de octubre de este año, en el Consejo de la Judicatura de Manabí han ingresado 9.595 casos por contravenciones, y 1.557 por delitos.
Zambrano señala que desde el mes de septiembre se empezó a implementar las unidades para que se cumpla con la Ley Orgánica Integral para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres.
En Manabí las unidades se crearon en Manta, Portoviejo y Chone, donde se incrementó el número de jueces.
En Portoviejo pasó de uno a tres jueces, en Manta también cuentan con tres (antes eran dos), y en Chone existe una juzgadora. En los demás cantones las competencias las asumen los jueces multicompetentes, indica.
“Lo importante de esta implementación es que se crearon los equipos técnicos conformados por psicólogos, trabajadora social, primera acogida para poder implementar de mejor manera la ley de la erradicación de la violencia contra la mujer y la familia”, manifiesta.
Para Zoila Menéndez, se debería trabajar más en la educación desde el hogar para erradicar los casos de violencia. “¿Dónde ocurre más la violencia y abuso sexual en los menores?, es en el hogar. La gran mayoría se da alrededor de la familia”, señala.
Menéndez pone de ejemplo las zonas rurales, donde, en ciertos casos, las niñas se comprometen o quedan embarazadas por algún familiar.

fuente:http://www.eldiario.ec

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