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El Museo Etnográfico muestra la cultura tsáchila

 

Al llegar a Santo Domingo hay diferentes actividades que ofrece la población tsáchila. En las siete comunas existen maravillosos atractivos que enamoran e incentivan a que los visitantes se tomen una fotografía, la cual documente sus experiencias por los puntos más turísticos de los ‘colorados’.

El Museo Etnográfico Tsáchila, ubicado en la comuna Chigüilpe, es uno de los lugares más frecuentados, pues llegan personas locales, nacionales y extranjeras.

Vestidos con la indumentaria tradicional, con el torso desnudo, cabello pintado con achiote, descalzos y, en muchas de las ocasiones portando una lanza, así reciben los tsáchilas a sus invitados. Les dan la bienvenida e inmediatamente les guían e ilustran sobre sus costumbres más relevantes.

Ofertas

Recorrer las 26 estaciones que constan en el museo, conocer la forma de bordar sus trajes típicos, el manejo del trapiche (para extraer el jugo de caña y fermentarlo), la gastronomía autóctona, palpar y adquirir diversas artesanías… son varias de las cosas que podrán realizar quienes opten por este sitio para pasar momentos agradables en unión familiar o en compañía de amigos.

Durante el recorrido por esta zona se ilustra sobre las bondades de varios vegetales y frutos que están en el lugar, por ejemplo el senco, que antiguamente era utilizado como aliño para las carnes y pescados; ahora también se lo emplea para la elaboración de varias medicinas ancestrales. “Nosotros aliñamos con esto, es como el ajo que utilizan los mestizos. Es fácil, solo se raspa y lo que se obtiene se lo pone a las carnes”, manifestó Mateo Calazacón.

El caucho es otra de las especies que mantienen activas, los tsáchilas. Recuerdan que anteriormente este producto se daba en abundancia y que servía para realizar trueque con personas que habitaban en otras ciudades como Guayaquil.

Rituales

Las creencias de los ‘colorados’ y su forma de practicar la medicina ancestral son reconocidas a escalas nacional e internacional. Por esto, la gente que llega hasta el museo van a los baños de sauna, donde con vapor (recurriendo al uso de varios vegetales) se les trata de varias enfermedades, por ejemplo: mal de frío, parálisis facial, sinusitis y otras dolencias.

El Dato
El museo fue abierto en el año 1995.El camino por los senderos lleva hasta una choza subterránea, en cuyo interior existe un santuario en el que se hacen ceremonias y ritos espirituales. Dentro de los componentes que se aprecian se destacan las piedras sagradas, que las mantienen desde hace aproximadamente 470 años y que han venido pasando de generación en generación. Se ve también restos fósiles de animales, velas y plantas requeridas por los tsáchilas para el ejercicio de la medicina ancestral.

Siguiendo por el recorrido se llega hasta una atractiva choza abierta, donde al ritmo de las melodiosas marimbas y el baile de los integrantes de la población, los visitantes se someten a un tradicional ritual de purificación. (JD)

Alojamiento

Las personas que visitan el Museo Etnográfico Tsáchila tienen la alternativa de quedarse a dormir en las chozas que se han edificado para brindar hospedaje a los turistas. Con esto el recorrido será completo.

Tendrán mayor tiempo para danzar, tocar la marimba y degustar el pescado asado con la sazón de los tsáchilas.

fuente:https://lahora.com.ec

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