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El mate resurge para ser tallado en diferentes artesanías

 

El trabajo con este fruto, que se da en Cotopaxi, busca posicionarse en la cultura moderna.

En La Maná, Cotopaxi, el mate surge nuevamente a la vida. Han pasado 600 años desde que la cultura Valdivia hacía sus platos y recipientes con este fruto, convirtiéndolo en algo cultural.

Desde tiempos milenarios, ha sido un instrumento necesario en las actividades cotidianas del ser humano, ya que servía como recipiente y ahora con diferentes técnicas se busca rescatar su historia.

El mate proviene de un árbol, cuyo nombre científico es ‘crescentia cujete’, pero en el campo lo conocen como bototo.

Cultivo
A pesar de que los tiempos han cambiado, la era moderna no ha podido terminar con las costumbres que los pueblos tenían en tiempos pasados, como la de comer con cucharas de mate o mantener su agüita fresca.

Eduardo Lara, en su finca llamada ‘Solaso’, ubicada en la parroquia El Moral, se encarga de cultivar los árboles de crescentia cujete, para luego, con gran paciencia y destreza, darles una forma diferente. Así lucen de manera elegante y atractiva en las cocinas o mesas de cualquier vicienda.

Este comunero, con espíritu prehispánico, es un fiel seguidor de los productos orgánicos y cree que si la ciudadanía utilizara los utensilios ancestrales no existiera tanta contaminación.

Sin embargo, como todo trabajo es un proceso, la cosecha de los bototos tienen un proceso muy peculiar. Su recolección, por ejemplo, solo se la hace cuando la Luna está menguante.

EL DATO
La cultura Valdivia, hace unos 600 años, hacía sus platos y recipientes con el mate, lo cual era algo cultural en ese tiempo.“De esta manera, el producto tiene mayor consistencia en el momento de trabajarlo en corte y burilado (tallado)”, señala el agricultor, quien prefiere utilizar los mates más largos porque además le sirven como cantimploras para almacenar el agua.

Lara ya tiene calculado el tiempo que le da al mate para elaborarlo. Una vez que este tiene un ligero cambio de color lo cosecha y lo deja un par de días antes de cortarlo para abrirlo. Esto para que no se reviente.

Del campo a las ferias
Richard Acurio, quien es un artesano amante del trabajo en mates, ofrece varios diseños que realiza en las diferentes ferias en Cotopaxi.

Lo que más llama la atención de sus creaciones son las lámparas de mate, pues llevan decorados exclusivos, pero que mantienen conceptos de la realidad ancestral.

Danny Zambrano, jefe del departamento de cultura del Municipio de La Maná, resaltó que estos productos son tradicionales desde la época colonial.

“Esto nos da la pauta para seguir fomentándolos y de esta manera seguir reconociendo parte de nuestra identidad”, concluyó. (MZA)

Proceso
° En la parte de adentro del mate hay una comida que parece una sandía cuando está malhecha. Por esto, hay que raspar toda la pulpa con una cuchara para ponerla a secar. Este proceso dura unos 15 días antes de darle forma.

Uno de los utensilios que más labor y tiempo lleva son los coladores, ya que una vez que están totalmente secos, se tiene que hacer los huecos con un taladro para que sean perfectos. En la antigüedad lo hacían de manera artesanal con chuzos (herramientas puntiagudas de hierro).

fuente:https://lahora.com.ec/

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