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El Camino del inca se fortalece en cada comunidad

 

La conservación de las estructuras de piedra del Qhapaq Ñan-Sistema Vial Andino (Camino del Inca), fue el motivo para que se reunieran recientemente en Quito técnicos de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Estos países comparten la idea de elaborar estrategias que sumen las técnicas y saberes ancestrales de las comunidades locales con los conocimientos técnicos y científicos actuales.

La preservación, el mantenimiento, la limpieza y el fortalecimiento de las estructuras del Qhapaq Ñan, en la que están empeñadas las seis naciones, se realiza con la donación de 350 mil dólares que entregó, hace dos años, el Gobierno de Japón a través del Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco, informó Victoria Sosa, secretaria técnica Qhapaq Ñan Argentina y presidenta pro tempore.

El sistema vial Qhapaq Ñan es un bien arqueológico que está asociado a la cosmovisión andina y, que se refleja en cientos de practicas inmateriales y saberes a lo largo de los Andes.

Es por esa razón que todo trabajo e intervención se hace con el consentimiento y participación activa de las comunidades, aseguró.

Trabajo en conjunto
“El camino está vivo de acuerdo con la concepción que manejan las comunidades, especialmente indígenas, en el sentido de que fue construido dentro de la cosmovisión andina. Es decir que hablamos del hombre, del runa, de la Pachamama, de los elementos naturales como el agua”, expresó Mónica Bolaños, encargada de la secretaría técnica Qhapaq Ñan Ecuador.

El país tiene 108,8 km de este sistema vial, que van desde el puente de piedra en Rumichaca (Carchi) hasta el cantón Espíndola, en Loja. Cuenta con 49 sitios arqueológicos asociados (tolas, pucarás, centros administrativos, ceremoniales, petroglifos, pachitas, estelas, puentes), que cronológicamente están localizados en la época preínca e inca, mencionó.

En el trayecto de esta red vial se asientan comunidades indígenas, afroecuatorianas y mestizas, que son guardianes directos.

Por eso el compromiso de conservarlo y de buscar formas de ponerlos en valor, visibilizarlos y generar estrategias de gestión para que se apropien del Qhapaq Ñan y se beneficien de cualquier proceso de activación turística, enfatizó Sosa.

Mientras que Bolaños, arqueóloga del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), contó que el Qhapaq Ñan atraviesa por diferentes formaciones vegetales como: ceja andina, páramos, pajonales y valles secos interandinos, tramos que aún los siguen usando y que con conocimientos ancestrales, sabiduría y tradiciones lo han mantenido hasta estos días.

“Ellos son los custodios y los vigilantes; lo que hacemos los técnicos es tratar de unir ciencia y tecnología con los saberes ancestrales”, apuntó.

Beneficios paralelos
Con la conservación del Qhapaq Ñan se garantiza un adecuado desarrollo social y sostenible de las comunidades, como la propuesta de incentivar el turismo en el tramo Achupallas-Ingapirca-Cojitambo, al sur del país, con el apoyo del PNUD y la Cooperación italiana, dijo Bolaños. (CM)

fuente:https://lahora.com.ec

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